Para quienes estaban siguiendo atentamente la serie de técnicas de motivación, les comento que aun hay más, y justamente hoy repasaremos otra técnica.En este caso vamos a hablar de los objetivos, y de cómo separar los objetivos en mini-objetivos pueden hacernos llegar de una forma más rápida y fácil a un resultado.
Sea un tema de salud, dinero o estudios, todo es más fácil si lo hacemos por parte. Pongamos un ejemplo básico: quieres conseguir 500 mil dólares. Parece difícil, ¿no? El tema es que no es imposible. Sí, seguramente costará horrores conseguir esa suma de dinero, pero haciendo las cosas de forma metódica y organizada y teniendo objetivos claros podremos algún día llegar al objetivo.
Obviamente todo fracasará si escribimos en nuestra lista de cosas para hacer la frase “ahorrar 500 mil dólares” y nos quedamos ahí, sin hacer nada. Lograr obtener esa cantidad va a ser trabajo duro y difícil, y por ende tendremos que plantearnos varias cosas: cómo vamos a obtener esa cantidad, qué inversiones vamos a hacer, cómo vamos a administrar el dinero.
Ahora, ¿no parece todo más fácil si cambiamos el objetivo principal por éste?: “ahorrar 10 mil dólares”. Claramente es mucho más fácil llegar a 10 mil. Con ésto quiere decir que el objetivo grande puede ser uno, pero lo mejor es ir por escalones. Una vez que llegamos a 10 mil podemos proponer como objetivo llegar a 30 mil, por ejemplo. Así, de a poco, todo es mucho más real.
Pruébalo, no sólo con objetivos de dinero sino de cualquier otra cosa. Lo puedes hacer con planes de estudio, con trabajos que tienes que realizar, con metas de salud, o de cualquier otra cosa.
De a poco siempre es mejor. Objetivos reales, resultados reales. Siempre es bueno soñar, pero lo mejor es ir de a poco.
0 comentarios:
Publicar un comentario